Screenplay by

William Shakespeare

El “bardo de Stratford" es sin duda el autor clásico más adaptado al cine,

no en vano el reino del Séptimo Arte es anglosajón. Aquí vemos una

selección con las mejores adaptaciones de cada una de sus obras.

IVÁN REGUERA. Shakespeare ha sido adaptado a la gran pantalla cientos de

veces. Pero, ¿por qué hay tantas adaptaciones, si es teatro antiguo? Porque

Shakespeare es grande, eterno y universal, es un genio en la creación

de personajes y diálogos poéticos y magistrales... y porque, como lleva

400 años muerto, no hay que pagar derechos de autor. Aparte de que

el de Shakespeare es un territorio especialmente dado para dramaturgos

actores hijos de la Gran Bretaña (con permiso de Al Pacino), la historia del

cine "shakesperiano" tiene tres nombres, en los tres casos actores y directores,

que brillan con excelsa luz propia: sir Laurence Olivier, Orson Welles y, en los últimos

tiempos, Kenneth Branagh. He aquí doce ejemplos de adaptaciones del mítico “bardo".

Ricardo III

"LOOKING FOR RICHARD" es la versión más valiente sobre esta obra. Además de ser una declaración de amor de Al Pacino a la obra y al autor inglés, se trata de un film valiente, extraño, moderno, que él mismo financió y levantó. Porque Pacino no es De Niro, no es un mercenario que trabaja en cine solo para hacer caja. Y cuando ha trabajado por pasta ha sido para levantar trabajos tan interesantes y nada comerciales como "Looking for Richard". 

"LA COMEDIA SEXUAL DE UNA NOCHE DE VERANO" En 1982 Woody Allen adaptó uno de los mayores clásicos de Shakespeare con él mismo como protagonista junto a Mia Farrow y Mary Steenburgen. Es uno de los films

más discretos del cineasta neoyorquino, aunque visual y musicalmente

más hermosos. Uno de sus mayores aciertos es sin duda el uso de la música que Mendelssohn compuso inspirándose en la obra de Shakespeare.

El sueno de una noche de verano

MICHAEL FASSBENDER EN TIERRAS ESCOCESAS La última gran versión

de un clásico de Shakespeare llegó en 2015 de mano del australiano Justin Kurzel, con espectaculares exteriores en tierras escocesas. El film arranca con una batalla bien rodada. Michael Fassbender convence como Macbeth, igual que Marion Cotillard como Lady Macbeth, pero el film termina siendo aburrido. Busca ser siempre epatante visualmente, pero se pasa.

Macbeth

La tempestad

"PLANETA PROHIBIDO" En 1956 se estrenó la más que curiosa "Planeta prohibido", de Fred M. Wilcox. En ella se nos narran las aventuras de una expedición de astronautas que llega a un extraño planeta gobernado por un expatriado. Aunque hoy nos parezcan cutres de narices, ganó el Oscar a los Mejores Efectos Especiales. Además, "Planeta prohibido" fue uno de los pri-meros trabajos de Leslie Nielsen en el cine tras una larga carrera en la TV.

ROMEO DiCAPRIO En 1996 Leonardo DiCaprio forró las carpetas de millones de adolescentes de todo el planeta por culpa de su Romeo en la versión que hizo del clásico de Shakespeare el siempre desaforado y videoclipero Baz Luhrmann ("Moulin Rouge"). A pesar de su cargante rollo MTV, la selección musical es brillante y tanto DiCaprio como Claire Danes hacen un trabajo estupendo. Una historia para cualquier tiempo o época.

Romeo y Julieta

La fierecilla domada

"LA FIERA DE MI NIÑA" Inolvidable es sin duda la adaptación de "La fierecilla domada", una de las comedias más deliciosas de Shakespeare, con el nombre (en español) de "La fiera de mi niña" ("Bringing up baby", Howard Hawks, 1938), con Katharine Hepburn y Cary Grant sentados en los más altos tronos del Hollywood dorado. Su química, de alto voltaje, alcanzaría su cénit dos años después en "Historias de Filadelfia".

MARLON BRANDO EN PLENITUD Una muy clásica y rigurosa adaptación del clásico "romano" de William Shakespeare la firmó Joseph Leo Mankiewicz en 1953. El actor de moda en la época, Marlon Brando,está absolutamente fabuloso en el papel de Marco Antonio (fue nominado al Oscar, que ganó William Holden por "Traidor en el infierno") y lo respaldaron actorazos de la talla de James Mason, John Gielgud o Edmond O’Brien. Todo un clásico.

Julio Cesar

Mucho ruido y pocas nueces

"UNIVERSO BRANAGH" En 1986, tres años antes de su monumental

"Hamlet", Kenneth Branagh, en la cumbre de su gloria shakesperiana, firmó

la que para muchos es su mejor versión de un clásico del "Bardo". Y para ello, se llevó a la Toscana a la mayoría de su "panda" de amigos, como a su entonces mujer Emma Thompson, Kate Beckinsale, Robert Sean Leonard, Keanu Reeves, Denzel Washington o Michael Keaton. Una delicia de película.

SIR LAURENCE OLIVIER El "Enrique V" de Laurence Olivier (actor y director), nominada en 1946 a los Oscar a la Mejor Película, Actor (el propio Laurence), Banda sonora y Dirección artística, es mejor que su "Hamlet" porque es menos teatral. Se asemeja a una película de aventuras de la época, pero

sin dejar de ser fiel a Shakespeare, algo muy meritorio. La fotografía, el vestuario, la dirección artística y las localizaciones son estupendas. 

Enrique V

Otelo

EL DESASTRE DE WELLES El “Otelo" (1952) de Orson Welles fue, como muchas de sus películas, un auténtico desastre. Aunque el film se llevó la Palma de Oro en el Festival de Cannes, compitiendo con grandes películas como, por ejemplo, "¡Viva Zapata!", de Elia Kazan, "Otelo" es un cúmulo de retales, se notan demasiado sus casi cuatro años de rodaje, las muy diferen-tes localizaciones, técnicos, productores… Ganó la Palma... por ser Welles.

"EL NUEVO OLIVIER" Kenneth Branagh fue etiquetado por la prensa como

“el nuevo Olivier”. Sus Shakespeare para la gran pantalla fueron "Enrique V" (nominado al Mejor Director y Actor en 1989), "Mucho ruido y pocas nueces" (para mí su mejor adaptación, en 1993), "Othello" (1995), "Hamlet" (1996, de cuatro horas de duración que no se hacen largas y nominada al Mejor Guion Adaptado), "Trabajos de amor perdidos" (2000) y "Como gustéis" (2006).

Hamlet

Shakespeare in love

SU PROPIA VIDA De las películas que tratan sobre la vida del propio Shakespeare, la más famosa y sobrevalorada es, sin duda alguna, "Shakespeare enamorado" (1998), de la que ya dimos buena cuenta en la "Antiguía del Cine" (Poe Books). En esta cursilada completamente inverosímil, John Madden, con guion de Marc Normal y Tom Stoppard, retrata la juventud de Shakespeare. Gwyneth Paltrow ganó por ella su único Oscar.

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